Entrevistas
Cultoro
14 de Julio, 2011
¿Se puede entender el toreo sin el flamenco y viceversa?
No lo sé, pero sí que guardan relación en cuanto al sentimiento. El toreo, como el buen cante, se abre poco a poco a un abanico de formas de interpretar tan amplias que se pueden semejar a las mil y una formas de interpretar una música tan honda como el flamenco.
¿Qué aporta el toreo al flamenco si como se dice, un arte complementa otro arte y lo enriquece?
Pasión, sobre todo pasión y sentimiento. Creo que la pasión une y complementa ambas formas de interpretar la vida en un quejío o en un natural. Claro que cantando no se tiene tanto riesgo. Y por otro lado, cuando presencias una faena intensa, honda, de las que te hacen sentir, hay un cierto punto de inspiración que luego sirve a tu cante.
Decía Juan Belmonte que se torea como se es. Yo le pregunto, ¿se canta como se es?
Sin ninguna duda. Ya te he comentado que ambas formas de interpretar están unidas en la pasión.
¿Y como es el cante de Diego “El Cigala”?
Es sobre todo noble, profundo y muy lleno de verdad. No sabría cantar de otra manera seguramente porque no sé sentir de otra manera.
¿Cual sería el toreo que más inspira su música?
Morante sin ninguna duda.
Demos un giro a la conversación porque no sé si usted es de la opinión de que no se puede explicar España sin los toros y el flamenco.
Sería imposible definir España sin esa forma tan particular de entender la vida que se ve reflejada en la hondura del flamenco o en la verdad que fluye en el arte de torear. Yo no me imagino España con otra música. Así de claro te lo digo. Es que no me suena. Y lo compruebo cada vez que viajo al extranjero para ofrecer mi cante. Fuera es donde más se nos ve lo que hay bajo la piel.
Oiga, usted que es dado a impregnar de flamenco otros estilos musicales, ¿es mas partidario de la pureza o del mestizaje?
La pureza. Es la base que nunca se debe despreciar cuando te das un aire por otros estilos y otras formas de interpretar la música. Las raíces deben estar bien asentadas para retomarlas cuando uno crea conveniente.
Antes me ha hablado de Morante. ¿Con qué palo del cante relacionaría una verónica interpretada por el diestro de Sevilla?
A Morante lo veo con un pedazo de bulería porque es un soniquetazo de la leche. También lo veo toreando por soleares aunque insisto, esa media que remata una tanda de verónicas es sin duda bulería. Sin duda.
¿Y a José Tomás?
Por alegrías. No, quizá mejor por rumbas.
No sé si eso suena bien del todo pero ahí queda. Claro que también me sirve esta comparación para preguntarle sobre lo que más le apasiona del toreo…
La hondura, la forma de interpretar que sale de las entrañas. Creo que cuando te pones delante de un toro tienes que respetar lo que lleva por delante. Por eso me gusta el toreo de cámara lenta, ese que consigue parar el tiempo con un manojo de naturales despaciosos. Y por esa razón no valoro tanto el toreo arriesgado, el de arena de coliseo. Me gusta la estética en contraposición a la épica.
Manzanares gustaba del cante de Camarón e incluso llegó a cantarle en ocasiones mientras toreaba. ¿Con quién le gustaría hacerlo a usted y en qué plaza?
Con Curro Romero sin ninguna duda. Es un gran amigo mío y le admiro profundamente. Y por supuesto lo haría en Sevilla. Aún te digo más. Me gustaría cantarle toreando en Triana. Y por supuesto a Paula.
¿Hay que entender de flamenco o de toros para sentir su grandeza y para que sin ningún conocimiento sobre sus secretos se te remuevan las entrañas?
La sensibilidad hacia el arte se tiene o no se tiene. Todo se puede educar pero tienes que tener un fondo que te haga sentir al margen de que conozcas sus secretos. Yo he visto a un extranjero llorar mientras sentía mi cante. Probablemente era la primera vez que me escuchaba y estoy seguro de que nunca había profundizado en el cante. No hay que saber lo que es una soleá de Alcalá para que te emocione porque el flamenco está hecho para el corazón y no tanto para la razón.
Me viene al pelo la siguiente pregunta: ¿Cómo le explicamos a un guiri lo que es el toreo o el flamenco?
Eso es otra cosa. Sentir se puede sentir pero entender requiere argumentos y yo creo que para explicarlo se tendría que marcar unas cuantas noches frente a una guitarra o tardes enteras en el tendido de una plaza.
¿Y a un antitaurino, cómo le explicamos el arte de torear?
Es difícil porque no lo va a querer entender, porque su posición crítica y cerrada en banda no le va a dejar sentir. Por otro lado me parece curioso que alguien no entienda el valor que se requiere para enfrentar la muerte. Hay pocos hombres que sean capaces de afrontar un trance semejante todas las tardes y asentar su existencia sobre la única verdad conocida, cual es poder encontrar la muerte a la vuelta de un lance. Ese valor extremo me merece el mayor de los respetos. A cualquier ser humano se lo debería merecer.
Hablando de valor, ¿ha toreado usted alguna vez?
Que va (risas). Por eso admiro tanto a los toreros. Tuve la oportunidad de hacerlo en un tentadero con Morante pero fui incapaz. Ahí me vi junto a Manuel Molina, los dos jindamaitos… Y cuando me decían que apenas tenía cuernos la vaca yo me acordaba del pobre Antonio Bienvenida. Te voy a contar una cosa: El otro día me enseñó Calamaro unas fotos toreando una vaquilla. Le pregunté que cómo había tenido valor mientras en las fotos le veía esa carita estupefacta. Yo no, soy incapaz.
Sabe de algún torero que cante tan bien como torea
Curro Romero canta por fandangos de una manera muy bonita.
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Cultoro
30 de Junio, 2011
¿Cómo le comienza a interesar el toreo y por qué lo fija en su retina?
Como a cualquier otra persona, fui a una plaza de toros para ver una corrida y nada más subir al tendido, me enamoré a primera vista de este “escenario” y su ambiente, de este mundo tan único y bello, de su atmósfera.
Y luego, yendo más y más, y empezando a aprender los matices de la liturgia, me seducía su arte, su verdad, su drama escénico, sus silencios tan sonoros…
El toro, el matador, el público, la tensión en el aire, las sombras, los colores. Todo.
¿Cuantos años lleva siguiendo la fiesta de los toros?
Desde que vivo en Madrid, desde el año 1995.
¿España se puede entender desde sus fotografías taurinas?
Los fotógrafos intentamos captar imágenes de un arte efímero. Intentamos parar un instante el reloj para salvar en este segundo un momento cargado de arte que se nos va para siempre.
Si se puede entender un país desde estas fotografías, no lo sé, por tantas más facetas que tiene. Pero sin duda muestran la cultura más bella –y única– española, y el arte y la puesta en escena más verdadera, sin trampas ni ensayos, presentándose “desnudos” todos los protagonistas delante del toro, y por tanto, delante de la muerte. Es el arte más puro que nos queda hoy por hoy en el mundo occidental.
¿Qué le atrae más del toreo?
Su estética. Su emoción. Su verdad. Su pasión. Su belleza…
En un mundo donde cada día nos vemos enfrentados a la globalización, a mi juicio peligrosa, y por otro lado, en una sociedad escondida con máscaras a la hora de dar la cara, el toreo transmite toda la verdad en un marco de gran belleza y estética. Todos estos ingredientes lo hacen incomparable y único en el mundo.
¿El toreo es cultura?
Sí, sí y sí!
¿Cómo se entiende esto en su país de origen y entre los círculos artísticos en los que se mueve?
En Alemania hay todo tipo de opinión. La gente culta que sabe contemplar, aun sin tener conocimientos en este caso concreto, respeta la cultura taurina sin más, por el simple hecho de respetar cualquier cultura particular del mundo. Otros, los menos, la rechazan sin saber sobre que dimensión se mueve la tauromaquia, reduciéndola a la muerte de un animal.
Entre mis amigos extranjeros en particular, hay también reacciones muy ambivalentes. Unos acaban enamorándose del toreo en un abrir y cerrar de ojos, y otros llegan a la conclusión de que no es “suyo”. Pero una cosa tienen en común: va toda mi gente a la plaza para hacerse una idea propia, ya por respeto a una cultura que no es la suya. No es cuestión de juzgarla sin haber presenciado antes una corrida. Esto es muy de agradecer.
En general estoy feliz de haber traído, a través de mi fotografía, mucha gente alemana y extranjera a la plaza, que acabaron de entender, respirar y sentir la fascinación del toreo por haber presenciado en directo una corrida de toros sentados en un tendido.
En los círculos artísticos en general, mi experiencia es que en la mayoría, hay respeto para cualquier tipo de arte, y también para el toreo. Con algunas excepciones, como siempre, los artistas no cuestionan otros artes.

¿En su país deben considerarla algo rara, o mejor dicho genuina, por enfocar la tauromaquia para crear arte en imágenes?
Al principio, la irritación era más bien por falta de conocimiento, bastante habitual. Mientras, intenté “sembrar afición”, o por lo menos respeto. En Alemania, he logrado publicar un libro fotográfico sobre los toros, exclusivamente para esta ocasión, con escritos de personajes internacionales y taurinos, como el entrenador italiano Fabio Capello, el inglés ex-bajista de “The Clash”, Paul Simonon o el profesor sueco Peter Englund, presidente de la academia del Premio Nobel de literatura, entre otros, con un prólogo de Diego “El Cigala”.
Jamás se había publicado antes en Alemania un libro con imágenes taurinas, y mucho menos con una “manifestación” tan importante a nivel internacional homenajenado la cultura del toreo.
Di así “un susto” a muchos alemanes, pero en general, la reacción era sorprendente, ya que la prensa alemana calificó al toreo, por sus críticas al libro, como un arte estético que se transmite con toda su belleza a través de la fotografía, calificando además los textos como impactantes. Pero también seguían a su vez criticando partes del ritual del toreo.
Logramos con este libro el reconocimiento del toreo como cultura y arte, y a la vez, conseguimos provocar una sensibilidad sobre la corrida a la opinión alemana.
En general creo que la gente, tanto en Alemania como en otros países, están hartos de tanta globalización e influencias superficiales, y está volviendo a buscar esencias en mundos únicos y artísticos. Algunos lo encuentran en el mundo taurino.
Por cierto, ¿La imagen de este arte, mejor en blanco y negro?
La profundidad, la obra esencial, como un drama antiguo, en la tauromaquia (que está tan llena de colores) creo que se “ve” y se transmite más en blanco y negro.
¿Por qué José Tomás?
José Tomás es blanco y negro. Él muchas veces me parece como una de esas estrellas de películas antiguas, en blanco y negro, que tenían un empaque y una fascinación muy particular y únicos.
¿Por qué José Tomás? Porque es, a mi juicio, uno de los artistas más importantes de los últimos siglos, incluyendo maestros de la pintura, de la música o de la literatura.
José Tomás tiene una clase tan indescriptible que para definirla, aun no se ha inventado la palabra adecuada.
¿Cual es el mensaje que traslada a sus instantáneas este torero?
Pasión, profundidad, verdad, carisma, personalidad. No me puedo imaginar a José Tomás jamás, ni un segundo, con un gesto o una palabra expresada de manera superficial o sin importancia. Tanto dentro como fuera de la plaza.
José Tomás es el carisma personificado, con una personalidad extraordinaria.
¿Ha llegado a conocerle?
Claro que sí. Imagínate siguiéndolo desde hace 14 años…
¿Dónde radica su misterio?
Más que místico, lo calificaría como extraordinario, sobrehumano, único, en ocasiones “extraterrestre” (en el sentido de atreverse a ejecutar suertes como nadie jamás ha visto). Dentro de lo mágico y único que es José Tomás, es a la vez una persona muy “normal”, en el mejor sentido de la palabra. Es encantador, muy buena gente, muy culto, lector, amante de la música, con mucho interés para aprender de otros mundos y a la vez muy dedicado a los demás, contribuyendo a su manera en mejorar el mundo, tanto con su toreo y sus posturas en general, como luchando a través de su fundación.
Por ejemplo, contra la desigualdad de género, apoyando la educación de niños, ayudando a los menos favorecidos…
José Tomás, en mi opinión, es un ejemplo de torero “a la antigua”, que sabe manejarse perfectamente en un mundo moderno.

¿Tiene proyectos nuevos relacionados con los toros?
Mi proyecto más reciente relacionado con el toro era la exposición “Torear es vivir – José Tomás”, realizado durante el pasado San Isidro, en Las Ventas.
Por la respuesta tan alta de público y prensa, estamos valorando ideas para llevarla a otras ciudades y países, como Francia o Méjico.
Mi nuevo proyecto y su protagonista, de alguna manera también es“taurinísimo”, aunque parezca mentira. Este proyecto se trata de un libro fotográfico sobre Diego El Cigala.
El flamenco y el toreo desde siglos están muy unidos, y El Cigala “torea” con su voz el cante como poca gente. Además, Diego es muy taurino y también adora, sobre todo, a José Tomás y a Morante.
¿Qué opina de quienes en España quieren hacer desaparecer la tauromaquia?
Respeto profundamente cualquier ciudadano, español o extranjero, que ha decidido no ir a una plaza de toros y no vivir esta cultura porque no le aporta nada a su vida.
Pero a mi, como a miles y miles de aficionados como también los hay en Cataluña por ejemplo, nos quieran decir a que tipo de espectáculo tenemos el permiso de asistir y presenciar, me parece francamente infumable. Este “prohibir” tan inaceptable me recuerda a épocas oscuras tanto en mi país como en España, y lo considero como un atentado a nuestra libertad personal de elegir y vivir pacíficamente nuestras posiciones, aficiones y culturas.
El colmo ha sido cuando un argentino, ejecutando y aprovechando su dudoso poder “político” se ha metido con la cultura española, caso del señor Anselmi.
Es como si yo siendo alemana, mañana me meto contra la cultura japonesa…
Menos mal que tenemos también al gran Andrés Calamaro.
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Cultoro
19 de Mayo, 2011
¿De dónde le viene la afición por fotografíar el toreo?
Empecé a fotografiar el mundo de los toros en 2007, durante mi primera visita a España y a partir de ahí es el tema principal de mis proyectos de fotografía.
¿Qué es lo que más le cautiva de él?
Me interesa fotografiar todo, desde la arena hasta los espectadores en la plaza, porque cada instante es único e irrepetible, pero ahora estoy mucho más concentrada en la figura del torero y su personalidad, en explorar a través de mi obra, no sólo la maestría de cada torero, sino descubrir qué tipo de persona hay detrás de cada traje de torear. Cuál es su carácter, qué profundas son sus emociones, qué le entristece y conmueve, qué lo alegra y qué hace vibrar su corazón…. Todo esto hace en conjunto que cada torero es único. Para mi, lo más importante es mostrar que el torero es un artista que crea su obra con colores poco habituales como la valentía, el temor, el dolor, el riesgo e incluso, su propia vida.
La figura del artista es el principal interés de mi proyecto, para poder realizar exposiciones en mi país.
¿Qué interés despierta la tauromaquia en Rusia?
Quisiera mostrarle a mis paisanos rusos lo interesante que son los toreros, que valientemente exponen sus vidas en cada espectáculo. Creo que entendiendo esto, el espectador de otro país puede llegar a comprender el arte de la tauromaquia.
¿España le manifiesta atracción por su obra?
Me gustaría mostrarles al público español cuál es la visión de una persona de otro país, en el que España, los toros es casi cotidiano y normal. Creo que una mirada fresca a las cosas puede contribuir a encontrar algo nuevo en ellas y mostrar de forma completa y seria, los tesoros de esta cultura que merece todo mi respeto e interés.
¿Cuánto sabe de toros?
Al igual que mucha gente en Rusia, yo no sabía mucho sobre los toros y tuve la oportunidad de ver una corrida de toros y me convencí que esto es una parte inseparable de la cultura española y a pesar que, Ernest Hemingway es un escritor muy popular y reconocido en Rusia, y muchos han leído sus novelas, la tauromaquia es algo prácticamente desconocido en mi país y no saben realmente que es este arte.
Para muchos no es más que una tradición exótica y otros no la entienden e incluso la juzgan negativamente.
Es evidente que la tauromaquia le ha atrapado de una forma especial…
Nunca pensé que este espectáculo conquistaría de esta forma mi corazón, esperaba ver algo diferente a un simple show, pero cuando empezó la corrida, me di cuenta de que estaba en presencia de una muestra de verdadero arte.
Al regresar a Moscú, empecé a entender que además de mi amor por España, en mi corazón se había empezado a formar una pasión por los toros. Comprendí que quería comenzar un proyecto fotográfico con este tema y se convirtió en una de las más grandes inspiraciones de mi vida desde que soy fotógrafa.
A pesar de no entender las complejidades en el rito y la técnica que arrastra el toreo a primera vista, ¿tanta fuerza tiene para enganchar a alguien que nunca lo ha vivido?
El arte suele inspirar a los artistas y tiene diferentes puntos de inspiración y en mi caso es la tauromaquia, es decir, esa síntesis armónica entre el hombre y la naturaleza, entre el torero y el toro.
No soy la única en Rusia que se interesa por el arte de los toros, también está mi colega Ekaterina Suchkova, directora creativa, que hemos realizado varios proyectos artísticos en nuestro país.
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Cultoro
28 de Abril, 2011

¿Cómo comenzó su afición por la fotografía?
Empecé a hacer fotos en serio cuando tenía 14 años. Monté un cuarto oscuro en el sótano de la casa de mis padres usando equipo viejo que tenía mi madre. Me fascinó desde el principio el proceso del cuarto oscuro, y aún me fascina. Empecé a tomar fotos de las actividades deportivas de mis amigos, y pensé que quizás acabaría siendo fotógrafo deportivo, porque me encantan, y de hecho practico, todo tipo de deportes. En la universidad formé parte de la plantilla de fotógrafos estudiantiles, y también hacía fotos para los semanarios locales. Después de la universidad estuve trabajando un tiempo como asistente en el estudio de un fotógrafo de Mineápolis, y luego empecé a hacer el mismo trabajo en plan freelance. Poco a poco fui ganando clientela y haciéndome con más equipo, y de pronto me encontré con que necesitaba un estudio propio. Trabajé sobre todo como fotógrafo comercial hasta 2007, cuando saqué el libro “Los toros”. Entonces empecé a concentrarme más en proyectos personales, como “Ruta canina”, que salió al año siguiente. Ahora estoy trabajando simultáneamente en dos series… una es una exploración de los ranchos de ganado vacuno de las montañas de Colorado (Estados Unidos), un mundo precario y en trance de desaparición, y la otra es mi eterno interés por fotografiar momentos y estampas que parecen existir fuera de nuestro momento presente… fotos que no reflejan las pautas culturales habituales. Esta serie la denomino, usando una expresión española, “Sin tiempo”. En esta colección hay fotos de España, Inglaterra, Ecuador, Estados Unidos, Nueva Zelanda y otros países. Mi deseo es que ambos proyectos se conviertan en libros algún día.
Michael Crouser
Lo más llamativo de su obra artística es su trabajo sobre la tauromaquia. ¿Cómo llega hasta ella?
Vi mi primera corrida en 1985, en Las Ventas. Estaba de viaje por Europa, después de acabar la universidad, y en Madrid hice algunos amigos que se sentían fascinados por los toros. Tenían un ejemplar de “Muerte en la tarde”, de Hemingway, y me sugirieron que lo leyera antes de ir a nuestra primera corrida. Compré un ejemplar en la sección inglesa de una librería, leí el libro con un interés relativo, y fui a la plaza.
¿Leyendo un libro se puede acceder a algo tan profundo como es el toreo?
Desde el principio supe que veía el espectáculo de otra manera que la gente que me rodeaba. Algunos de mis compañeros veían la corrida como un acontecimiento turístico, o como algo ridículo, un circo. Como muchos de los que van por primera vez, animaban al toro, como si aquello fuera una competición. Yo supe desde el primer momento que lo que veía era intenso. Aquello era emotivo, estético, antiguo, serio, excitante y misterioso. Era algo que sentí que iba a resultarme personal, y algo de lo que sabría más algún día.
¿Y cuando regresó a casa?
Cuando volví a Estados Unidos empecé a comprar libros en inglés sobre el tema… la mayoría de los años 50, cuando las corridas parecían fascinar a alguna gente en Estados Unidos. Sobre todo estaba un libro del fotógrafo Peter Buckley. No era simplemente un libro de fotos, sino un relato ficticio de tres matadores en diferentes fases de su trayectoria profesional. El libro hablaba de los diversos retos a los que se enfrentaba cada uno, y de sus supuestas experiencias y emociones. El libro de Buckley, “Corrida” no sólo me ayudó (junto con el de Hemingway) a entender lo que estaba viendo, sino que me introdujo a la idea de la fotografía taurina, y me llevó a preguntarme cómo fotografiaría yo esos momentos de una manera personal.
¿Se entusiasmó por seguir viendo toros?
La próxima vez que vi una corrida fue en Méjico. Hice un loco viaje en tren desde Arizona, cruzando México, con dos amigos… íbamos buscando corridas. No teníamos idea de lo que hacíamos, ni a dónde íbamos, ni de qué encontraríamos, pero al final acabamos viendo corridas en la turística ciudad de Mazatlán, y también en León, y en la gran plaza de toros de la ciudad de Méjico. Cada vez que veía una corrida, intentaba fijarme bien en el ritual y comprender mejor lo que estaba viendo.
¿Cuándo decidió inspirarse en el tema taurino?
A raíz de este viaje a Méjico es cuando decidí que iba a hacer una serie de fotos sobre este tema, los toros. Aún era muy joven, y todavía no era fotógrafo profesional, pero sabía que parte de mi tiempo iba a ser para esto y que me iba a dedicar a ello con continuidad.
Portada del libro “Los Toros”
Pero viviendo tan lejos de los núcleos donde se desarrolla el toreo, no sería empresa fácil
A lo largo de los próximos diez años hice cada vez más viajes a España, México, Ecuador y Francia para fotografiar corridas y aprender sobre ellas.
En el verano de 1995 viajé brevemente con el torero mexicano David Silveti, que se hizo amigo mío. Esto me dio una maravillosa oportunidad de ver el interior de ese mundo… y la vida de un torero en la carretera… cómo viaja, como torea él y su cuadrilla…
Vamos, que hizo de la fiesta una forma de entender su propia vida…
Ese mismo año pasé tres meses en España, yendo solamente a corridas. Tenía un abono para San Isidro, y también vi corridas en Ronda, Sevilla, Burgos, Talavera, Pamplona y otras ciudades que caían de camino. Después vinieron más viajes. La colección creció. La primera foto del libro “Los toros” es de 1986, en Madrid, y la última es de 2001, en Quito. A partir de entonces mi objetivo fue publicar el libro en la mejor editorial de fotografía del mundo, Twin Palms, de Nuevo México. Estuvimos a vueltas con el libro durante unos años, y finalmente salió en 2007, con una maravillosa introducción de Mario Vargas Llosa. No podía estar más feliz y más orgulloso con el resultado.
Y hoy ¿cómo desarrolla su afición?
Sigo teniendo interés por los toros, y pertenezco al Club Taurino de Nueva York. Sigo la carrera de mi amigo el torero Guillermo Albán, y también la del hijo de David Silveti, Diego, que es novillero y quiere tomar la alternativa este verano.
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Cultoro
18 de Abril, 2011
Buenas tardes torero
Buenas tardes.
No sé que decirle, los imponderables. Usted perdone.
Nada, nada. Por cierto, a mi me acaban de poner una multa por no querer llegar tarde.
Lo que me faltaba. Tierra trágame. En fin, cara de simpatía y un refresco de limón para ambos a ver si rompemos el ambiente. Los fotógrafos Coca-cola para meter a la situación más estimulantes.
No sé por donde comenzar. Quizá preguntándole si se encuentra bien sin torear, si echa de menos los ruedos.
Dentro de lo que cabe y dentro de lo que se puede…
De lo que sí es consciente es de que tiene el reconocimiento general a su tauromaquia. Oiga, ¿en España hay que retirarse para que a uno le echen de menos y le valoren?
Este país es muy especial. Es así. Pero también he de decir que yo me he sentido muy reconocido cuando he estado en activo.
¿Qué supone para usted la concesión de la Medalla de Oro de las Bellas Artes?
Supone un gran orgullo y el reconocimiento a algo que siempre he pensado que yo era: Artista. Eso siempre lo he tenido claro yo, lo bueno es que los demás también lo piensen.
¿La esperaba?
Hace mucho tiempo…
Con su medalla no ha habido ninguna polémica, supongo.
Yo estoy encantado y satisfecho con ella. Quizá a otros les preguntes y no estén tan de acuerdo. Alguno pensará que no está bien concedida.
Una malicia, maestro. ¿Al estar usted en la nómina de los premiados, cree que José Tomás volverá a recoger la que devolvió hace unos cuantos meses?
(Se sonríe)
Pues no lo sé. Eso se lo tendrás que preguntar a él.
¿Esta medalla puede servir un poco para proyectar otra imagen de la Fiesta a quienes no han reparado en su hondura y en su belleza?
Yo creo que los valores que he transmitido toreando, siempre tratando de crear desde el arte y la belleza hacen que este premio esté bien concedido. Creo que la medalla de las Bellas Artes reconoce precisamente esto. Sería absurdo que yo dijera otra cosa.
“Yo sería el punto G. El más excitante de todos y en todos los sentidos…”
¿Cree que el toreo sabe aprovechar la imagen que ofrece un premio tan prestigioso como éste? Lo digo porque el Balón de Oro de Messi, por ejemplo, salió hasta en la sopa…
El problema es que yo sólo soy artista. Ni publicista ni experto en imagen. Para eso hay otra gente.
Quedan apenas unas preguntas.
Las que quieras, no hay problema, ¿pero con comodín o sin comodín? (se sonríe)
Aprovechando su sonrisa le preguntaré si en esas reuniones de las figuras con el Ministerio de Cultura, han faltado toreros de su categoría aunque no estén en activo.
Yo estoy muy contento de que no me hayan llamado. Seguramente porque soy muy vago y muy zángano. Además he estado mucho tiempo involucrado en el tema de la asociación de toreros y sales saturado. Pero repito, el tema es que a mí no me han consultado nada y lo agradezco porque así estoy a mi aire y puedo tener plena dedicación a mi ganadería, que es lo que realmente me gusta.
Me asalta una duda. ¿Si estuviera en activo pertenecería al G-10 o al G-1?
En el G-1 está Castella, ¿verdad?
Sí maestro…
Yo sería el punto G (carcajada). El más excitante de todos y en todos los sentidos…

Cultoro es una web para los aficionados pero sobre todo para jóvenes. ¿Cómo le explicamos a un chaval lo que se pierde si no va a una corrida de toros?
Yo le diría que este espectáculo engancha cuando se proyecta algo bello. Si no pasa nada, a cualquier chaval le va a quedar la incógnita de si es sólo esto o hay algo más. Nunca lo entenderá si no repite. También es cierto que hay otros componentes que pueden atraer a un joven: la sensación de miedo, el riesgo evidente. A mí el toreo me enganchó con diez años. Los toros no me gustaban a pesar de vivir cerca de la plaza. Incluso fui con mi padre en alguna ocasión pero quizá porque por su afición me obligaba no terminé de entrar al trapo. Pero un día decidí ver una corrida y no sé qué ocurrió en mí pero fue algo mágico. Fue apenas un instante. Yo creo que sentí lo que estaba haciendo el torero. Eso me enganchó para toda la vida. Le puede ocurrir a cualquier joven.
Con esta pregunta acabo. Es una curiosidad personal ¿Se ha sentido alguna vez número uno del toreo?
Yo no he sido número uno de nada. Bueno sí. Fui número uno de los toreros bordes (risas). Hombre, ya en serio, entiendo que mi forma de ser puede confundir. Soy agradable y simpático en ocasiones y tengo que reconocer que en otras no tanto. Y aunque soy Tauro debería ser Géminis, como mi hija, ya que cambian de humor constantemente.
Muchas gracias por su atención y le repito lo de los imponderables.
Cuando el maestro abandona en su coche este lugar en medio de una obra que a punto ha estado de echar por tierra esta entrevista, uno tiene la sensación de que quizá se conozca al torero pero no tanto a un buen hombre. Lo dice su mirada clara y su sonrisa extensa.
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Cultoro
11 de Abril, 2011
Maestro, no sé si le pillo en mal momento por aquello de haberse quedado fuera de los carteles de San Isidro…
No voy a engañarte. Siento una profunda decepción porque no se ha hecho justicia conmigo y creo que no merezco la desatención y la falta de respeto con la que me ha tratado la empresa. Y digo la empresa que no Madrid. La afición de las Ventas la he llevado siempre en el corazón y creo que a día de hoy ella aún me respeta. Tengo claro que si no estoy para torear en Madrid será el público quien lo decida, no ésta u otra empresa.
¿Tenía la necesidad de estar este año en San Isidro?
Yo siento Madrid de una manera especial, entre otras cosas porque soy de aquí. Ocurre que uno está preparándose en el campo con toda la ilusión y el esfuerzo del mundo y espera que ese trabajo se vea recompensado en el patio de cuadrillas. Y sin embargo, no me atienden. Esa frustración es muy dolorosa porque tampoco yo he pedido mucho. Quería simplemente torear una corrida con garantías de embestir. Nada más porque tampoco uno está para exigencias. Aunque sé que tengo mi público y seguro que a este público le hubiera gustado verme con toros que permitieran hacer el toreo que llevo dentro.
“Me siento joven, me siento responsable y me siento un torero con una dimensión suficiente para ofrecer tardes llenas de gloria.”
¿Quizá las figuras han querido ocupar espacios que otros años no querían ocupar y eso ha restado posibilidades a su inclusión en los carteles?
Yo no lo veo así. Las figuras, excepto José Tomás y Ponce, somos todos los demás. Ellos dos están por encima. Los demás, en mayor o menor medida, tenemos nuestro cartel. Y ahí entra este planteamiento que he hecho antes. Si el aficionado de Madrid me quiere ver no entiendo porqué no estoy anunciado. Y por otro lado, con todos los respetos para todos, creo que se han anunciado toreros jóvenes en dos tardes que quizá no se hayan ganado.
Cambiemos un poco el tercio. Me interesa mucho ahondar en esa necesidad que aún mantiene usted, a pesar de su edad, por ser torero. ¿idealismo, romanticismo…?
Me siento joven, me siento responsable y me siento un torero con una dimensión suficiente para ofrecer tardes llenas de gloria pero con corridas que embistan, no esas tan difíciles con las que se me anuncia. Por otro lado, yo decidiré cuando me voy de vacaciones. Y por cierto, aún no es mi momento. ¿Sabes por qué? Porque aún tengo gatos en el estómago y la ilusión suficiente para sentirme frustrado por no torear en Madrid. Creo que esto tiene que ver mucho con la juventud.
Después de tantos años como matador de toros y haberlas visto de todos los colores, ¿cual es el consejo que le daría a un joven que empieza?
Sólo le transmitiría ilusión, grandeza, amor por un arte que es único. Que te reconozca alguien por la calle y te cuente cómo toreaste aquella tarde es algo que no tiene precio. Merece la pena aunque sólo sea por eso. La amargura que la descubran ellos.

Y el consejo que le daría a un joven aficionado que está empezando a descubrir el toreo…
Le diría que respete a unos hombres que son únicos. Esta profesión es la más bonita del mundo. Te hace sentirte un ser superior, alguien glorioso y muy especial. No sé qué siente un tío corriendo a 350 kilómetros por hora en una carrera o alguien que ha subido a la luna. Quizá se parezca en algo a esto que trato de explicarte, aunque yo le diría a ese joven que comienza a ver toros que dominar a un animal como el toro bravo, que es una fuerza brutal e imprevisible de la naturaleza, y crear arte con él, tiene un mérito incomparable, inconmensurable.
¿Hasta cuando Frascuelo?
Hasta que yo deje de sentirme torero. Facultades no me faltan, ansío la belleza en la faena enjaretada a un toro y tengo la ilusión de cualquier joven
Usted es feliz con esta lucha. Se le nota en las palabras
Soy profundamente feliz porque soy torero. Me gusta hablar de toros, sentir al aficionado, disfrutar con los ganaderos y vivir un tentadero en el campo… Ahora me haces recordar algo que me pasó hace unos días. Estuve tentando en una finca francesa a la que me habían invitado aficionados y ganaderos que me vieron triunfar hace casi treinta años. En la tienta de una vaca me gané estar en una corrida de toros que se celebrará en Orthez el 24 de julio y con toros de Dolores Aguirre. Tentaron otros cinco toreros. Quizá por esto soy feliz.
“No sé qué siente un tío corriendo a 350 kilómetros por hora pero dominar a un animal como el toro bravo, que es una fuerza brutal e imprevisible de la naturaleza, y crear arte con él, tiene un mérito incomparable, inconmensurable.”
Oiga, hábleme de la muerte y de las cornadas que a veces dan los toros. Y luego si quiere de las cornadas de la vida….
Yo no se si he estado cerca de ese lugar aunque en Bilbao un toro me atravesó un pulmón en el año 1977. Volví con las mismas fuerzas y con la ilusión de crecer. Esa cornada me llenó de gloria. A quien no se sienta torero esto le puede parecer una barbaridad. Las heridas son las del olvido, esas que te desprecian, no te tienen en consideración y te dejan fuera de san Isidro. Esta cornada me ha dolido más.
Pero Madrid da muchos festejos a lo largo del año…
Yo le pediría a la empresa que hiciera un esfuerzo de romanticismo y seriedad. Espero que después de la Feria de San Isidro y de esa nueva que han inventado del aniversario, me atiendan. Quizá a últimos de junio pueda torear en Madrid. Eso sería lo justo y lo que yo le pido a los empresarios del coso.
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Cultoro
07 de Marzo, 2011
¿De dónde le viene la pasión por la fotografía taurina? pues resulta curioso en un fotógrafo noruego…
Los toros llegaron a mí a través de la literatura cuando era adolescente. Un autor noruego llamado Louis Masterson alias “Kjell Hallbing”, escribió tres novelas sobre un joven matador haciendo carrera en el México revolucionario. Este autor sabía mucho sobre toros. Más adelante, Ernest Hemingway se convirtió en uno de mis autores preferidos, y una vez más llegaron a mí relatos sobre la cultura taurina.
Sin haber visto ni una sola corrida, lo llevaba en la sangre. Mi primera corrida de toros fue naturalmente en Pamplona, en 1984. Después hubo un largo paréntesis, pero la pasión siempre estuvo ahí. Ya adulto y con niños, he pasado casi todas las vacaciones en España en ciudades y pueblos con feria. Me considero un auténtico aficionado. Así que mis dos pasiones se combinaron de manera natural: fotografía y toros.
¿Qué sensaciones tiene cuando fotografía a toreros arriesgando sus vidas?
Admiro el valor de los matadores. Es tan fantástico ver al matador en ese estado mental en el que lo da todo, sin tener miedo. Es una de las partes más importantes de la corrida, terriblemente fascinante.
Una de las cosas que me gusta fotografiar, además de los lances y pases, son las diferentes expresiones emocionales del torero. Cuando dominan al toro, cuando no lo hacen y cuando reciben aplausos o silbidos.
¿Cómo es la crítica en su país cuando muestra su trabajo?
La mayoría de las reacciones son negativas, a no ser que las vean aficionados noruegos. En particular las fotos que muestran al toro herido. En mis fotografías a menudo trato de extraer la imagen fuera del contexto de la corrida, porque me gusta enfocarlo así. Esas fotos son más fáciles de exhibir aquí, y son juzgadas desde una perspectiva más fotográfica. Normalmente la gente cree que la foto es la documentación de la crueldad contra los animales, las reacciones son mayoritariamente negativas cuando digo que soy aficionado a los toros.
¿Qué es lo que le gusta fotografiar de los toros?
La expresión completa del animal. Su gracia, trapío y bravura. Intento captarlo todo para conseguir la imagen perfecta de la energía y la agresividad del toro en la arena.
¿Qué opina de los toros?
Me encanta este animal. Me fascinan intensamente. Hace tres años visité la finca de Victorino Martín, en Extremadura, con otros veinte miembros de la Peña Taurina Noruega. Fue algo impresionante. Sentí lo mismo en una tienta en la finca “Buena Madre”, rodeada por los amplios campos de Salamanca con cientos de animales pastando. Tienes una sensación básica de miedo y admiración. Con una mirada del toro comprendes a lo que se enfrenta un torero.
Voy al menos a un sorteo en cada plaza que visito. La faena con un toro bravo también es algo fascinante, cuando sale a la arena, con el deseo de que sea una buena faena con un toro muy bravo y un torero muy valiente.
¿Recuerda la primera foto que hizo en una plaza?
La primera imagen de la que me sentí orgulloso fue probablemente una de Juan Bautista durante una estocada en Las Ventas hace algunos años. La luz creaba una sombra perfecta que duplicaba al toro y al torero en la arena.
Muchas veces sólo consigo una entrada en la zona más alta, desde donde es muy difícil conseguir una buena foto. Las mejores imágenes se toman en novilladas con picadores, en las que es más fácil conseguir un sitio en barrera. Sería fantástico estar cerca de todo lo que sucede en la arena en alguna corrida. Me ha inspirado mucho el libro “un día en Las Ventas” de Juan Pelegrín. Antonio Bascón “Sevi”, es otro fotógrafo taurino que me ha inspirado últimamente.
¿Qué opina de que en Cataluña se prohiban las corridas? Sorprende, porque hay peñas taurinas como la suya (Rayner es secretario de la Peña Taurina Noruega) que apoyan esta tradición tan enraizada en nuestro país…
La información que tengo sobre este asunto la he obtenido del periodista y escritor danés Kasper Kloch, que escribió un buen libro, “ Un viaje por las huellas de la corrida” y de “La Divisa”, la revista del Club Taurino de Londres.
En mi opinión, los nacionalistas catalanes se han convertido en marionetas de los antitaurinos. Sus ganas de rechazar a Madrid han hecho que traicionen su propia cultura. Su doble moral e intenciones quedaron claras cuando protegieron los correbous.
La prohibición es algo puramente político, no tiene nada que ver con las diferencias culturales o la protección de los animales. Es una tragedia para los aficionados de Cataluña, la tauromaquia y el destino de la Monumental de Barcelona.
¿Cómo se imagina el toreo en el futuro?
Mientras las corridas tengan un fuerte apoyo en la gente de España y en otros países taurinos, creo que seguirán existiendo.
El toreo se enfrenta a la amenaza de los antitaurinos, por supuesto, como PACMA y Equanimal. Desde mi punto de vista, el mundo taurino ha comenzado a defenderse, como con las “ 50 razones para defender la corrida de toros ”, de Francis Wolf, y otros textos.
Desde fuera, la impresión es que la campaña de los antitaurinos está consiguiendo la atención y simpatía de los medios de comunicación. Tanto que si no estás metido en el mundillo, puede parecer que la cultura del toro morirá pronto. Los medios no hablan del fanatismo de esas asociaciones.
Por otro lado, los toros son tan populares como siempre, solo un poquito menos ahora por la crisis económica. ¡Viva la tauromaquia!
Agradecimientos a Alberto Mora, por la traducción de esta entrevista de inglés a castellano
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Cultoro
21 de Febrero, 2011
Una mujer tan avezada en el mundo de la información política, cómo entiende la prohibición de los toros en Cataluña.
No sólo como periodista sino como aficionada me parece un auténtico disparate. Los toros forman, son nuestra cultura. Me parece otra muestra más de unos políticos que sólo buscan dirigir nuestras vidas.
En qué medida es responsabilidad del gobierno de la nación dejar sin espacio en la relevancia social al aficionado a los toros.
La responsabilidad del Gobierno en este asunto me parece vital. Nunca se habrían atrevido sin la permisividad que este gobierno ha proporcionado y su demostración continúa en otros muchos asuntos de que la libertad les da miedo en aras de salvarnos.
¿Cree que desde determinada corriente política se quiere crear un nuevo hombre que esté apartado de cualquier valor que tenga que ver con la tradición, la historia y el sentimiento de pertenencia a una cultura secular como la nuestra?
Realmente sí. Creo que se está intentando crear una sociedad que rompa con los valores de una parte de la sociedad española. La intolerancia gana terreno.
“Creo que se está intentando crear una sociedad que rompa con los valores de una parte de la sociedad española. La intolerancia gana terreno”
¿Los toros son de derechas?
Con perdón. Qué bobada. Los toros son cultura y tradición. Podría asegurar que hay tanta gente aficionada a los toros en la izquierda y en la derecha. Lo que creo que hay es una generación de vividores de la política que se dicen de izquierdas y que están por imponer todo lo que huela a España.
¿Le gustan los toros?
Me encantan. No es que entienda, pero me gusta muchísimo su estética.
¿Tienen vigencia el toreo y sus valores en el siglo XXI?
Por supuesto. Los toros tienen siglos por qué no uno más?
¿Qué torero trasciende nuestro tiempo visto por una persona neófita en la materia?
Hay muchos toreros que me han gustado y de los de ahora que me gustan. Algunos nombres: Antoñete, Manzanares, El Juli, Castella.
¿Qué tiene que hacer el toreo para pervivir en el futuro?
Acercarse más a todo el público. Creo que algunos toreros no hacen bien alejándose de las televisiones, por ejemplo, que era una forma de llegar a más gente.
Foto: Sevi
¿Cómo se contempla el negocio taurino por alguien que es experta en economía? ¿Tiene venta el producto pero falla su comercialización?
Creo que sí los toros quieren seguir llenando plazas deben preocuparse más por el ganado y presentar corridas mejores. Los carteles, a veces, dejan bastante que desear. A la gente no se le puede dar cualquier cosa a precios tan altos.
Usted es experta en medios de comunicación. Es periodista y vive en ellos ¿Por qué cree que la mayoría de medios desdeña la Fiesta siendo el segundo espectáculo de masas de España?
Ya he dicho que parte de la culpa la han tenido algunos toreros no se si mal aconsejados.
¿Qué le impresiona más de una tarde de toros?
No tanto lo que más me impresiona. Lo que más me gusta es el ambiente y el antes y el después.
¿Cómo entiende el sentido trascendente de la existencia de un torero? Cada tarde se juega la vida.
Es su vida, su afición…
¿Tienen sitio los héroes en un tiempo de tanto relativismo?
Nunca he creído en héroes. Los toreros tampoco creo que lo sean.
Dígame un lugar especial para ver una corrida de toros. La Maestranza, Valencia, Madrid, un pueblecito…
Lo pones muy difícil. El sitio es importante, pero no vital. He visto corridas buenas que me han hecho pasar una tarde divina en muchos sitios, no todos los grandes.
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Cultoro
10 de Febrero, 2011
Es evidente que a Pío García Escudero le gustan los toros y hasta los siente con pasión. ¿Cómo entiende usted la faena de un torero?
Como una obra de arte improvisada, sin ensayos previos, en función de las condiciones del toro.
¿Qué torero representa mejor los valores que atesora la Fiesta? Hablo del espíritu de sacrificio, honor, valor…
Sacrificio, honor, valor, tiene todo aquél que se pone delante de un toro. Después cada cuál tiene su personalidad.
¿Cree que el toreo y esos valores están vigentes en el siglo XXI?
Igual que en el siglo XX y el XIX
¿Algún día los toros serán Bien de Interés Cultural?
Comunidades como Madrid y Valencia ya han iniciado el expediente de declaración. En el futuro espero lo hagan la mayoría.
¿El toreo es la fiesta nacional o es algo mucho más grande que eso?
La Tauromaquia es una fiesta internacional que se disfruta en muchos países de Europa y América
Oiga, ¿El toreo tiene ideología?
Solo una: la afición
¿Por qué algunos se la quieren aplicar?
Vivimos en un mundo en el que hay una cierta facilidad para politizarlo todo.
¿Cataluña es ya definitivamente historia?
La Fiesta tiene una importantísima historia en Cataluña, que nadie podrá borrar. Y tiene futuro. Esperemos que el Tribunal Constitucional invalide la prohibición.
Le hablo al aficionado: ¿Qué críticas se pueden hacer al negocio taurino por haberse dejado perder los toros en Cataluña?
Una cierta dejadez que ha facilitado la pérdida de aficionados.
Y cuáles entiende son los males que acucian a la fiesta de los toros al margen de temas relacionados con la política. Le pregunto sobre los entresijos del propio sistema que rige la Fiesta.
Comodidad cuando las cosas iban bien, sin adelantarse a los cambios económicos y sociales.
¿Vale sólo con trasladar el toreo al Ministerio de Cultura o hace falta una revolución en las estructuras del toreo para hacerlo pervivir, algo que parta de la propia gente del toro?
En Cultura deben de darle el tratamiento que como actividad artística merece, igual que se le da al cine, teatro, literatura….
La gente del toro debe de avanzar hacia la autogestión, responsabilizándose de todo, para bien y para mal.
Hábleme del “afeitado”. ¿Cómo pararía el PP esa lacra del toreo?
Persiguiéndola sin pausa. Hoy los avances técnicos hacen muy fácil la detección del fraude, que debe ser castigado.
¿Para cuando toros en la televisión pública? ¿El PP los ofrecerá si gana las elecciones en su día?
No entiendo porqué se pueden televisar corridas en las cadenas autonómicas, y no en TVE. Hay una gran hipocresía en esta última. Cuando gobierne el PP, por supuesto que se televisarán corridas en TVE, como se hizo siempre.
¿Se ha llegado a emocionar viendo una faena?
Muchas veces. La emoción es consustancial con la Fiesta.
Dígame una plaza que tenga para usted un encanto especial
Las Ventas es como mi segunda casa a la que llevo asistiendo desde que tenía 5 años.
¿Su forma de entender la política tiene más que ver con el toreo de Ponce o con el de José Tomás? Dicho de otra manera, aplica a cada toro la faena que requiere dependiendo de su condición o por el contrario impone una faena tipo a cualquier toro sea cual sea su condición con el consiguiente riesgo que eso acarrea.
Tanto Ponce como José Tomás aplican a cada toro la faena que ellos entienden que requiere, cada cual en su estilo. Ya me gustaría a mi tener en el Parlamento la categoría que ellos tienen.
¿Ha toreado alguna vez?
Muchas veces, desde que tenía 11 años.
¿Qué sintió pasándose al animal tan cerca?
Cuando consigues ligar dos naturales con limpieza, te sientes en otro mundo.
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Cultoro
31 de Enero, 2011
Foto: Sevi
Foto: Sevi
Quizá sea una perogrullada comenzar preguntado a un aficionado qué es ser aficionado a los toros.
Para nada. Supongo que todo pasa por sentir la Fiesta, amarla y hacer un continuo ejercicio de introspección para entender su sentido y para comprender su belleza y dejarte llevar por ella y las emociones que provoca.
¿Hasta dónde ha llegado su pasión por este arte?
El toreo es algo muy hondo que te provoca sensaciones intensas que tienes la necesidad imperiosa de volver a encontrar. Lo que ocurre que al aficionado, a diferencia del público en general, le cuesta mucho más llegar a ese éxtasis por su conocimiento de la materia. Si el toreo lo entiendes desde tu independencia y criterio como algo emocionante, lleno de arte, con una veta estética que llega a tus sentidos y sabes de la grandeza que supone asumir el riesgo de muerte en un coso, te puedes quedar deslumbrado por el espectáculo. El problema es que se cercene el riesgo y la estética no coincida con tus parámetros. Entonces te aburres soberanamente aunque los públicos estén gritando ole.
¿Cómo le explicaría a alguien que no haya ido nunca a presenciar una corrida que se puede incluso llegar a llorar contemplando una faena?
Partimos de la base de que este arte es singular, que no tiene parangón con otras bellas artes por el sencillo hecho de que en su esencia existe un elemento irracional que se escapa al control del hombre, el toro, un animal al que con técnica y con aspiraciones estéticas debes domeñar. Ese juego entre lo racional y lo irracional es asombroso y si unes a él un marco de luz y de color inigualable, no tienes más remedio que entregarte a su disfrute.
¿Qué piensa de quienes le consideran un brutal sanguinario por acudir a una corrida de toros?
Lo que digo siempre es que la libertad debe ser un ejercicio básico en las relaciones humanas. Si lo que yo hago, lo que siento o lo que amo no es respetado desde mi libertad a hacer, sentir o amar es que algo falla. La intolerancia está en el trasfondo de todo este debate que se está generando en torno al toro. Si la intolerancia avanza es que nuestra sociedad está enferma.
En usted se unen dos condiciones que quizá le hagan contemplar la Fiesta de una manera un tanto particular. Usted es Presidente de los abonados de la Maestranza y ha sido Delegado Gubernativo del coso. ¿Qué visión del espectáculo le ofrecen ambas perspectivas?
Si tu aspiración es la sabiduría siempre buscas integrarte de alguna manera en la materia que quieres conocer para tener más elementos de juicio que fomenten y desarrollen esa afición…
Perdone que le corte, ¿saber tanto puede llegarle a decepcionar?
Desgraciadamente me decepciono más que me alegro por conocer la trastienda y el fondo de este negocio.
En el espectáculo de los toros, ¿el que paga manda?
Debería ser así pero sólo mandan los monopolios que dirigen el espectáculo desde hace demasiado tiempo. Y por desgracia el que paga una entrada tiene muy poca influencia en todo ese entramado.
¿Por qué los distintos estamentos taurinos, unidos en la Mesa del Toro, están prescindiendo de los aficionados a la hora de luchar por el futuro del toreo?
Es verdad. La Mesa del Toro ha prescindido completamente del aficionado. Y hay que decir que bajo su paraguas están los que viven del toro pero no todos los que integran de alguna manera este espectáculo. Para que me entiendas: una faena debe conjugarse con un toro y un torero. Eso es básico. Pero hay un tercer elemento sin el que todo esto carece de sentido, el aficionado, que desde el tendido puede condicionar la obra. Ese tercer elemento está completamente marginado y nadie le ha dado voz porque quizá entiende la tramoya del espectáculo por vivirlo y reflexionar permanentemente sobre él, asumiendo juicios que puedan molestar.
¿Cree que los taurinos entienden que de alguna manera necesitan al aficionado? Y desligo al aficionado del público.
Del aficionado necesitan que no moleste, que no les plantee problemas, que no sea reivindicativo y que no exija cosas que no quieren oír. Y como ahora las cosas no andan muy bien porque el espectáculo así concebido no atrae y los espectadores están dejando de asistir a las corridas mientras los toros se están quedando en el campo sin lidia, tú exiges reflexión y quieres que algo cambie. Y eso les incomoda.
Cree que hoy la gente sabe suficientemente de toros para poder entender lo que ocurre en la trastienda del toreo
Bueno, a la masa se la maneja con bastante facilidad. Creo que con esto ya te estoy contestando. La gente sabe muy poco de toros. Mira, uno se toma tres copitas en la caseta y se va a los toros a pasarlo bien, algo que me parece muy loable, y no le puedes pedir que luche por la integridad del espectáculo ni que vele por la pureza de la Fiesta.
¿La Fiesta pasa por una revolución que tenga como referente la honestidad?
Usted lo califica de revolución pero yo lo definiría como involución, volver a las esencias que hicieron grande este espectáculo, a recuperar los verdaderos valores que nunca debieron ser abandonados. Y más ahora que soplan vientos perfectamente organizados en contra del toreo. Cómo no volvamos a ellos estamos condenados a morir.
Pero entonces el mal es el cáncer, no una bacteria venida de fuera.
Efectivamente. El cáncer nace de dentro y es destructivo. A una bacteria se la puede combatir con antibióticos. Es una metáfora perfecta.
¿Qué fuerza tienen hoy en día las uniones de abonados para cambiar en algo la Fiesta?
Estamos tratando de conseguir esa fuerza y para ello hay que unirse de verdad unas a otras. Por cierto, ya está dispuesto el Primer Encuentro Nacional de Aficionados que será en Sevilla el 5 de marzo. Ese encuentro va a servir para unificar criterios y para plantear nuestras soluciones a los problemas que atraviesa la Fiesta. Creo que han de salir cosas buenas de esas jornadas.
Y un poquito de guasa para terminar: ¿50 centímetros son suficientes para estar cómodos en la Maestranza?
Hay alguien en Sevilla que con no poca guasa o malicia dice que esto no es más que una salida de madre de la Junta para tapar la reivindicación nuestra de la mejora de los vomitorios y las escaleras del tendido. Y en esto tengo que decir que nosotros somos conscientes de que esa obra implica mucho gasto por ser de calado. Pero nosotros vamos piano piano. Queremos que se mejoren las instalaciones y se hagan más cómodas pero poquito a poco. Lo demás ya suena a eso, a guasa.
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