El toreo a caballo en Portugal
El toreo a caballo en su fase más primitiva se remonta a las prácticas caballerescas del siglo XVI. Los países hermanos de la vieja Iberia, España y Portugal, practicaban estas costumbres de manera anárquica y sin mayor intencionalidad que el divertimento y el posicionamiento social de las clases más altas de la aristocracia.
Anduvieron de la mano estos dos países en afición por el rejoneo, hasta que progresivamente el interés por el toreo a pie se impuso en los gustos españoles.
Además, otras razones sociales y políticas —junto con la afición ya bien arraigada por el caballo—, ocasionaron que Portugal sucesivamente se convirtiese en la cuna del toreo a caballo.
Hoy Portugal puede presumir de ser un reino lleno de “cavaleiros”, que no matan dragones, pero que crean arte a lomos de caballos toreros.
Fotografías de João Silva



















